Vía Ruben, llegue hace meses al estupendo artículo de Julen: Por qué ecosistemas y no mercados en la economía abierta que me ayudo a entender que este territorio en el que vivimos es un ecosistema de conocimiento.

Los ecosistemas necesitan ser sostenibles, equilibrados y creativos. Todos conocemos ecosistemas biológicos degradados y poco productivos, y otros que son una maravilla.
¿Como apoyar al despliegue y maduración de nuestro ecosistema humano y de conocimiento, a nivel local? Se me ocurre que un primer paso es entender sus partes y como podemos juntos mejorar cada una de ellas:
- Los Actores: Todas las personas que vivimos y participamos de alguna forma en este territorio. Podemos apoyar su desarrollo de muchas formas; descubriendolas y mostrando lo que hacen, escuchando lo que inspiran, potenciando y ayudandolas en su labor, motivandolas a que sigan, mimandolas y nutriendolas, formandolas en lo que necesitán, compartiendo con ellos información, … es decir, acogiendolas dentro del espacio del ecosistema de conocimiento, para lo que esa persona sabe hacer.
- El Entorno: Los espacios clave del territorio, los lugares donde se crea y se comparte (asociaciones, centros culturales, mesas de trabajo, empresas, ayuntamientos, proyectos, revistas, redes sociales, blogs, …). Es importante promover estos espacios, y que estos estén equilibrados y bien acondicionados, pues son los escenarios donde nos vamos a relacionar los actores. Estos entornos deben ser lo más ricos posibles, para que nutran a los actores y los estimulen a crear.
- Las Relaciones: Las múltiples interacciones y actividades que realizamos las personas para crear nuestra realidad cotidiana, los lazos que creamos, los puentes entre grupos, los flujos de colaboración e información, etc. En un ecosistema somos todos interdependientes, y necesitamos un entorno creativo. Desde allí, las vivencias y proyectos que realizamos deben ser equilibrados y acordes con las necesidades tanto personales como grupales. Por eso, entre otras cosas, es necesario vivir una economía local sostenible y responsable, que no cause daños. En un ecosistema de conocimiento, la colaboración y la sinergía son claves. Estamos todos realizando la misma obra de teatro, y por eso es fundamental coordinarnos como sociedad local, para el éxito de todos.